sábado, 10 de diciembre de 2016

Chica desconocida

Esta chica me parece muy rica, pero no se como se llama. Si tu lo sabes, envíame un mensaje con su nombre. Me gustaría saber y ver más de ella.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Shae Summers

Me gusta Shae, esta preciosidad nacida el 24 de noviembre de 1994, que acaba de cumplir los 22 añitos y desde que tenía 19 años se dedica a folalr ante las cámaras.



martes, 15 de noviembre de 2016

Penélope

Conocí a Penélope en la parada del autobús. Iba a hacer un viaje a Huesca y la chica me preguntó si ese era el autobús que tenía que coger. Yo le dije que sí, que yo también iba hacia allí. Pasaríamos toda la noche viajando y como no se llenaría el autobús le pedí que fuéramos los dos en los asientos del fondo, para estar más tranquilos y tener sitio por si queríamos dormir. A ella le pareció bien. Me contó que estaba estudiando periodismo en Barcelona y que le gustaba pasar los fines de semana conociendo la mayor cantidad de rincones del Pirineo y después de conocer otros sitios del Pirineo catalán ahora quería conocer Huesca. Después de un par de horas charlando descubrimos que había buena química entre nosotros y empezamos a conocernos mejor. Había tenido varios novietes, pero ninguno serio, y ahora hacía tiempo que no salía con nadie. Noté, por sus palabras, que estaba necesitada de cariño, pero también mucho de contacto físico. No era difícil destacar sus encantos físicos y su carácter, que según le dije me había parecido fantástico. Le cogí la mano y me transmitió su calidez. Mirando sus ojos le dije que había entrado en mi corazón y que hiciera conmigo lo que quisiera. Puso su otra mano en mi mejilla y me dió un beso, intenso, profundo, sincero. Yo la respondí con pasión mientras me la acercaba al cuerpo.
El beso duró unos minutos y el efecto sobre mi polla fue inmediato. Palpé su cuerpo por encima de la camisa y descubrí sus grandes tetas y el palpitar de su corazón. Ella puso su mano sobre el pantalón y suspiré sabiendo que sería lo próximo. Me desabrochó el botón del pantalón, bajó la cremallera y hurgó en los calzoncillos sacando la polla que ya estaba gruesa y dispuesta para disfrutar. La miró con glotonería y empezó a tocármela con dos deditos. Yo me bajé todo lo que pude la ropa y liberé la polla y los huevos. Al verlos, ella me los cogió y los apretó con suavidad. Con la otra mano se dedicó a deslizarla por todo lo larga de mi polla. Por la punta salía el líquido preseminal que Penélope no quiso desperdiciar. Acercó su boca y me lamió la puntita tragándose todas mis babas. Una descarga eléctrica recorrió mi columna y gemí de placer. Se metió la boca por completo en mi polla y comenzó a chuparla mientras seguía masajeándome los huevos. Fueron unos minutos que me supieron a gloria Cuando estuve a punto de correrme puse mis manos sobre su cabeza para evitar que parara y fui acompasando sus movimientos hasta que descargué toda mi leche en su garganta. Se la tragó toda